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La prosperidad 1 Lunes 13 de Agosto, 2007
Temas de este artículo: Desarrollo Interno
Cuando era adolescente, mi padre un día me corrió de la casa… y le hice caso. Empecé a tener conciencia de la necesidad de trabajar y ganar dinero para sostenerme.
Escuchaba a mis amigos y a mis padres muchas veces pelear por el dinero. No por el que había, sino porque no había o no lo tenían. Después que lo tenían también peleaban por lo mismo.
Esto hizo que un día me jurara y me repitiera muchas veces que algún día yo tendría mucho dinero, y que muchas de las cosas que les preocupaban a ellos a mi no me pasarían.
También algunas veces sufrí o creí sufrir humillaciones por falta de dinero. Mis amigos siempre me hablaban de que cuando tengan motocicleta o coche conseguirían una novia mejor que la que tenían, ya que las mejores se van con los que tienen coche.
Además prometían que cuando tuvieran dinero ellos si ayudarían a la gente jodida como nosotros –”no que esos pinches ricos nada mas se burlan de uno ¡pero ya vera ese cab@#$3n presumido cuando yo tenga más de lo que el tiene!”.
En fin, oí muchas cosas que se quedaron grabadas en mi subconsciente.
Así paso el tiempo y forme una empresa que al principio, me dio buenas ganancias, y el dinero empezó a llegar. Tuve un mejor coche, unas mejores cosas, pero mi vida no cambiaba mucho.
Llegaron más dinero y mayores oportunidades, pero así como me llegaba el dinero y las oportunidades, así mismo perdía el dinero, y las oportunidades se iban.
Entonces comprendí que quería tener dinero para ahora si ser una persona importante y grande, y demostrarles a los demás que yo también valía o que valía mas que otros. Estaba haciendo dinero con rabia y resentimiento por las “carencias de mi pasado”.
Entonces me dije, –”No puedes seguir así, entiende que tus motivaciones son la ira y el resentimiento por aquello que no tuviste o viviste, pero eso ya es el pasado. Date cuenta que no estas siendo todo lo feliz que haz decidido ser”.
“Date cuenta que cada que tienes más, más irracional eres, ya que casi siempre quieres tener en todo la razón. Crees que porque has conseguido más que los demás ya eres más sabio, pero estas confundiendo la riqueza con la sabiduría, y no te estas dando cuenta que por eso mismo la estas perdiendo”.
Hágase la luz, y así se hizo (alguien apretó el interruptor y conecto mi mente).
Me dí cuenta que mi única motivación para hacer dinero era la ira y el resentimiento en contra de los que ya lo tenían, y por lo mismo sentía remordimiento cada que prosperaba un poco más.
Cuando convivía con la familia o amigos menos afortunados que yo (ya que ellos se seguían expresando así de los que tenían más dinero), por lógica yo quería estar con ellos como de costumbre, así que por un lado hacia un tremendo esfuerzo trabajando más y más por dinero. Por otro lado, lo perdía sin darme cuenta, hasta que me dí cuenta que me estaba dando cuanta de lo siguiente.
Estaba esforzándome mucho, a veces a costa de mi propia salud, para obtener todo el dinero que pudiera –y a veces deshonestamente. Pero en mi mente estaba grabado que el ser rico no era muy bueno y que no iba a agradar a los demás y mucho menos a la familia (como estaba sucediendo en ese momento): entre mas crecía, más envidias y resentimientos causaba en mis amigos y algunos familiares.
Así que si quieres que los demás estén bien y te quieran, tienes que deshacerte de tu dinero… y con esos pensamientos llego la… entérate de lo demás en el viaje a Cuernavaca.


me parece muy interesante pero necesito conocer mas