Suscribete y recibe actualizaciones.
La separatividad Martes 23 de Octubre, 2007
Temas de este artículo: Desarrollo Interno
Yo personalmente conozco a seres excelentes con títulos universitarios excelentes, a los cuales quiero y admiro mucho y lo que aquí van a leer de ninguna manera se refiere a estos excelentes profesionistas y profesionales.
Somos seres humanos viviendo en el mismo planeta, en casi las mismas condiciones de vida, pero hemos aprendido a que hay negros, blancos, rojos, etc. Todos un poco diferentes en apariencia pero unidos por las mismas leyes naturales.
Así mismo hemos aprendido a separar a obreros, doctores, ingenieros, licenciados, etc., como si fueran una clase aparte. Es más el propio estigma del título, ya que creemos que nos hace diferentes a los demás.
Yo creo que la única diferencia es en sí que conocemos un poco más que el campesino o que el obrero (o eso creemos), pero en cierta forma somos los mismos e iguales. Es más, yo no sé lo que un verdadero campesino sabe de la tierra y a él se le debería de dar un titulo de honor porque por el comemos los alimentos sanos que la tierra nos brinda y por la ingeniería comemos los alimentos deformados y contaminados con todos los químicos posibles.
Hoy en día existe la tendencia a regresar a los alimentos orgánicos y sanos de la tierra. Hoy en día necesitamos ser más sanos, más prósperos y más inteligentes que nunca debido a que ahora tenemos un gran bombardeo de publicidad para elegir infinidad de cosas para nuestra vida, unas buenas, otras no tanto, y depende de la inteligencia el elegir lo mejor para nosotros.
La cultura tradicional nos dice que lo mejor siempre será la naturaleza, sin la deformación genética o química agregada a los alimentos.
Actualmente estamos haciéndole un culto muy grande a lo deformativo, anti-natural, como la comida rápida llena de un montón de cosas que el cuerpo no necesita y que además en terribles combinaciones que a nuestro cuerpo se le hace a veces casi imposible de digerir, y mucho menos eliminar, y lo único que le queda es acumular. De ahí que en México, un país en otro tiempo esbelto, se ve ahora grueso y obeso casi por todos lados.
Un México obeso donde a quien ostenta un titulo lo consideramos como un ser sabio y culto, y así vemos algunos traficantes de salud, perdón, algunos doctores (remarcando que claro esta, no todos, ya que los hay y muy buenos), gordos, obesos, fumadores, tomadores de refrescos y chatarra, brindarnos un buen ejemplo de cómo conservar nuestra enfermedad.
Yo quisiera saber, o si alguien me pueda ilustrar o iluminar mi tremenda ignorancia, pero quisiera saber cuántos títulos universitarios o menciones honorificas recibieron, Jesucristo, Buda, Mahoma, Crishna, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Beethoven, Mozart, Tomas Alva Edison, Franklin, Pitágoras, Sócrates, Platón, Diógenes, Isaac Newton, etc.
Es más, se dice que Sócrates, ese gran filósofo, no sabía leer ni escribir.
Sabiduría es comprender que lo que sé, me sirve para ser mejor, realizarme como ser humano, estar sano y feliz de la vida, mas no para aplicárselo a los demás.
En fin, ¡perdón por mi ignorancia!


