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La vida está llena de momentos, emociones, detalles y gente tan maravillosa y única, que a veces se pierden a causa del orgullo.Elisa Andrea Terraza

Nunca deberíamos permitirnos hacer nada que no queramos ver que hagan nuestros hijos. Brigham Young

Los hijos Martes 7 de Octubre, 2008

Temas de este artículo: Desarrollo InternoM.M.M.M.

En cierta ocasión una amiga me comento, “Fíjate no se que hice o que tengo que pagar para estar mereciendo esto… Tú que sabes algo acerca del karma, dime ¿qué es lo que estoy pagando?”

Yo le pregunte, “Bueno, ¿qué es lo que estas pagando según tu?”

– “Mis hijos no me obedecen, tengo uno que ya le entro a embriagarse cada fin de semana, el otro va muy mal en la escuela… bueno, también tengo uno que hasta ahora más o menos me llevo bien con él, pero yo no entiendo que es lo que necesito hacer para que todo esto no marche tan mal”

– “¿Bueno que estás haciendo realmente por ellos y por ti?”

– “Mira, les hemos dado todo, los mandamos a colegios particulares, salimos de vacaciones siempre, hemos estado al tanto de cuidar que no les falte nada, les compramos buena ropa, les damos bien de comer y constantemente estamos cuidando que no les pase nada”

– “No sé si entiendas que es o la diferencia entre cuidarlos y educarlos…”

– “¡Como, pues si lo que hemos cuidado es su educación!”

– “Va de nuevo, ¡¿si sabes cuál es la diferencia o no?!”

– “La verdad no me había puesto a pensar en eso, pero ¿qué tiene que ver? para mi es lo mismo”

– “Bueno, cuidarlos es estar al tanto de que no se enfermen, de que coman, de que sus más elementales prioridades las tengan abastecidas. Eso es cuidar de ellos.

Educarlos es hablar y charlar con ellos de igual a igual, no importa la edad. Hacerse un amigo y confidente, sin jamás intentar imponerles nuestros puntos de vista, sino que les demos alternativas que les permitan a ellos pensar por si mismos y que puedan analizar las consecuencias de una cosa u otra y la responsabilidad que lleva el decidir la vida.

Darles el valor de afrontar sus decisiones siempre y cuando estas no sean en contra de su desarrollo. Jamás regañar por que quieren tomar una decisión que a nosotros nos parece equivocada, sin embargo comentarles el panorama que nosotros estamos viendo de la elección que quiere tomar.

¿Entendiste?”

– “Bueno, a ver, ¿si él quiere casarse a la edad de 18 años con un trabajo donde todo lo que gana se lo gasta el fin de semana?”

– “Mira, el panorama se le puede aclarar si le cuentas tu vida, pero jamás se la cuentes como víctima del sacrificio que hiciste por ellos, o todas las vicisitudes negativas que pasaste.

Cuéntales como tuvieron el primero, el segundo, y el tercer hijo, y los gastos que eso ha originado, así como las cosas que quieres tener y no has tenido pero que estas en el camino de conseguirlo, es decir hacer un balance y proyección de su proyecto de matrimonio.

Por ejemplo, que tipo de nivel de vida desea tener, cuantos hijos, que tipo de casa, cuantos viajes o a donde desea viajar, y a eso hay que ponerle números, costos, inversión, etc.

Y viene la pregunta obligada, decirle, ¿lo que ahora estás haciendo te permitirá llegar a donde quieres llegar? Después de ver este panorama pueden suceder dos cosas.

La primera es que tu hijo diga ¡caramba mejor no lo hago!

La segunda es que diga, bueno agradezco tu preocupación, pero mi deseo es seguir adelante con esto, al fin que puedo crecer y ganar dinero para darme el tipo de vida que quiero.

En fin solo es una sugerencia y de ti depende cual es la acción y cualquiera que sea el resultado este será mas placentero si tomas esto con una mayor apertura filosófica.”

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