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Pagar el precio Lunes 11 de Diciembre, 2006
Temas de este artículo: Desarrollo Interno
En lugar de luchar contra ti mismo, en lugar de estar amargado por tus circunstancias, en lugar de estar lamentado lo que ya hiciste, de sentirte culpable, de quejarte etc., resulta mejor y más provechoso estar pensando en lo que no has hecho, y emprender la acción a hacerlo.
Uno debe de estar más ocupado en lo que todavía no se ha hecho que estar pensando en lo que pudo haber sido y no fue.
Mirar a tu pasado con rencor, resentimiento y frustración solo debilita tu poder y distrae tu mente de lo realmente importante, tu presente. Aprender a olvidar aquellos eventos del pasado que devoran y nublan tu razón es evolucionar.
En realidad la acción es lo más importante para realizarse en la vida, pero no confundamos la acción con el movimiento, la razón con el impulso, y la inteligencia con la imprudencia.
Muchas veces la acción es no hacer nada, no dejarse arrastrar. Aprender a evaluar las cosas por lo que cuestan, ya que el valor de alguna cosa no está en lo que consigues con ella si no en lo que pagaste por ella. Es decir ¿hiciste un gran esfuerzo y pagaste un alto precio por algo que no valió la pena?
Es como cuando alguien esta enamorado y no es correspondido. El enamorado se la pasa pagando un alto precio por algo que no va a valer la pena. Termina por confundir el amor con el enamoramiento.
El enamoramiento es quedar extasiado de las actitudes o cualidades aparentes de la persona en la que uno se fijo, pero las actitudes cambian y las cualidades se modifican con el paso del tiempo.
Es mucho mejor aprender a conocer al ser que realmente está bajo esas actitudes y apariencias que muchas veces no le quedan. Si, así es, no le quedan, por eso se le ven mal, es como si vieras a una persona bajita, delgada, con poca fuerza querer pelear fisicamente con alguien más alto y más fuerte, en realidad se ve hasta cómico.
Puede ser que tengas metas muy “valiosas” pero ¿vale la pena el precio a pagar? Procura no desperdiciar tu valioso tiempo, o tu paz mental, en los asuntos de otro, ya que ese es un precio muy alto a pagar.
¿Tu meta o lo que quieres conseguir es congruente? ¿Estás dispuesto a pagar el precio? ¿Vale la pena el esfuerzo?
Si puedes contestar a esas preguntas sin mucha vacilación y con la certeza misma de tu conformidad estarás en el camino de la grandeza.
El valor de lo que quieres conseguir debe ser más alto que el precio que vas a pagar por ello (plusvalía).

