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Para pensar, #26 Martes 19 de Junio, 2007
Temas de este artículo: Pensando
La felicidad no se busca, se decide.
Es algo no de buscar, si no de percibir, de sentir, de decidir, y de vivir. Por ejemplo, si estuve ahorrando para comprarme el fin de año un coche, pero se llega el fin de año y no logre juntar para el coche que quería, ¿qué hago? ¿lloro de rabia? ¿fescargo mi frustración enojándome con alguien o conmigo mismo? ¿Me digo que soy un estup!&^*?
O mejor digo, “bueno no lo logre a tiempo, pero bien puedo esperar otras semanas para terminar de juntar y me siento contento por lo logrado y con la fe de que lograre juntar lo que me falta”. Ahí es donde entra la conciencia.
En un caso hay reacción y en otro hay conciencia ¿En ambos casos estas encontrando lo que buscas, o no?
Lo dulce de una naranja esta detrás de la cascara y hay que ir adentro, animarse a pelarla. Sé que me costara algo de trabajo: si me quiero ahorrar el trabajo tendré que primero sentir lo amargo de la cascara. Eso es una decisión personal y de conciencia.
Dentro esta la conciencia, afuera la reacción.
¿Quieres lo amargo de la reacción, o lo dulce de la conciencia?
¿Encontraras afuera lo que es de adentro?
¿Qué es lo que buscas?
¡De seguro lo encontraras!

