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Para pensar, #70 Miércoles 27 de Junio, 2007
Temas de este artículo: Pensando
El llorar es también perder el miedo. Cuando se tienen ganas de llorar, pues hay que llorar, y a la vez analizar de donde vienen nuestros miedos, angustias, y/o rencores.
Tener la certeza de donde proceden me pondrá en camino de encontrar la solución. Es mas, al llorar veremos que nuestros ojos se limpian, y a la mañana veremos más brillantes las tinieblas, más claro el día y mas lucida nuestra vida.


Alguna vez me parecia muy bueno llorar, pensaba que eso era una señal de que yo estaba muy en contacto con mis sentimientos. La realidad es que al llorar sin analizar, comencé a adoptar un papel de víctima por las cosas que me ocurrían y así justificar mi falta de voluntad y valor. Fue fácil hacer una costumbre de eso, jeje. Ahora, siguen existiendo cosas por las que me dan ganas de llorar, sin embargo la mayoría de las veces, concientemente puedo identificar como es que lo estoy ocasionando.