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Reflexiones, #1 Lunes 22 de Enero, 2007
Temas de este artículo: Desarrollo Interno
Solamente te puedes dar cuenta si lo que haces es bueno para ti hasta que te conviertas en lo que haces. Más no en lo que quieres que los demás vean en ti.
Ten presente que cuando uno ama lo que hace, hace lo que ama, y se convierte en lo que ama, esta en sincronía con Dios.
Mantén atención y en control tus pensamientos a tu mente subconsciente, escucha, ve, siente su parloteo cuando esta lamentándose, descalificándose y descalificando a los demás. Acalla ese parloteo que únicamente te sirve para seguir lamentándote del pasado, preocupándote por el futuro y olvidando tu presente que es lo único permanente.
Mejor escucha a tus ser interno y espiritual (supra consciente) que clama por que seas feliz alegre y amoroso/a y que esta clamando por ayudarte a cumplir tu misión y tu destino. Limpia tu espacio interno de esos diálogos destructivos y de esas actitudes destructivas para que no tengas impedimentos y distracciones. Húndete en esa disciplina mental y psicológica que te permita despertar a la luz pura de la realidad para que después tú seas esa luz que ilumine el camino de otros y así expresar una humanidad total.
Ponte atento a las sensaciones de expresión de tu espíritu, para que puedas sentir que tienes mas opciones de vida y ser capaz de elegir la tuya en lugar de elegir la de otro. Todos los caminos llevan al mismo sitio cuando el sitio que quieres es la voluntad del bien pero tienes sus bifurcaciones e indudablemente tendrás que elegir uno.
En el viaje a tu misión hay dos sensaciones que son propias del estado humano, la primera es la sensación y el estimulo del viaje hacia tu destino, y la segunda es la necesidad de elegir el rumbo. Tu historia como la de todos es una búsqueda del mejor camino para tu realización. Sea cual sea el camino siempre habrá bifurcaciones, giros inesperados, y todo camino exige una elección, pero cuidado con los atajos, porque quien constantemente busca atajos llega al final del camino con frustraciones por haber perdido la felicidad al recorrer todo el camino.

